30.6.06

Poniendo proa al puerto

Ya llega el fin de semana y va siendo hora de recogerse, darle un giro al timón de este pequeño submarino que se convierte en barquito pesquero cuando llega la hora de buscar música... Ahora todo eso no es más que una metáfora algo costrosa, pero esta tarde, cuando aquí mi agente, Lúa y yo nos metamos en el coche camino del pueblo será algo más real... en un sentido figurado, claro, porque mi coche no es un barco ni un submarino, claro, pero en fin, bueno, ¿qué más da?

¡Tampoco es para ponerse tan quisquillosos, carajo!

A lo que iba: Esta semana he pescado un bonito grupo que se llama Kuraia, después de haber soltado muchísimo carrete y haberme puesto a recoger hace un par de noches. Una noche, hace un par de fines de semana o tres, no sé si lo conté, volvimos a ver V for Vendetta un par de amigos y yo, y al salir del cine un taxista que no le tenía mucho apego a la vida (ni a la suya ni a la de los peatones que pretendían cruzar los pasos de cebra ante él) nos llevó al Gruta 77, donde nos tomamos unas cuantas copas hasta que cerraron y luego nos fuimos a dormir, qué remedio.

El caso es que en el Gruta ponen buena música, y en un momento dado no sé de qué estábamos hablando cuando me quedé escuchando la música, un stoner rock sucio y cojonudo que sonaba con una voz en español, y yo me puse a proclamar lo terriblemente ignorante que soy, y que cómo podía ser que a un grupo así no lo conozca. Total, que saqué libretita y boli, me puse a escuchar y apunte un par de palabras que entendí del estribillo: "demasiado joven para morir, demasiado viejo para el rock and roll", y luego decía algo de una habitación. Mis amigos me miraron así como me miran habitualmente y yo les dije que luego siempre podía preguntarle al tío Google y si había suerte descubrir qué grupo era aquel. Hubo un alzamiento generalizado de cejas y volvimos a la conversación, a la música y a las copas.

Y yo, claro, me olvidé de todo el asunto hasta hace eso, un par de noches, así que fui al trote a buscar la libretita, le susurré las palabras al tío Goo, y este me dijo que no era viejo, sino vieja, pero que por lo demás el grupo que buscaba se llamaba Kuraia, que es un grupo más o menos vasco (todas sus canciones menos tres son en vasco, y una de las otras tres es en aragonés o algo así. Las otras dos, incluida Infierno, la que escuchamos en el Gruta, en castellano) aunque el cantante es aragonés. En fin, un grupo que formaron dos músicos que estaban en otras bandas, naturalmente por mí desconocidas, que con el tiempo han desaparecido o quedado en segundo plano.

El grupo está bien, no es que sea el mejor grupo de la historia (en lo referente al País Vasco será imposible que nadie desbanque a Ilbeltz en mi corazoncito), no es que se curren los mejores solos del mundo ni que suenen mejor que nadie, pero aún así son buenos de cojones, y tienen al menos una canción, Egunsentian, con la que terminan el primer disco, que es una auténtica obra de arte, tan espesa, melancólica y hermosa como para recordarme el Hil Da Jainkoa de Pi LT.

No te quejes, hoy o hablaba de música o me ponía a gritarle mi agradecimiento al verano por esos vestiditos amplios que tanto dejan ver al trasluz, por los escotes y por las minifaldas, buf, buf.

1 comentario:

  1. Yo, tal como están las cosas, prefería lo de los vestiditos amplios que dejan tanto que ver al trasluz. Es un tema que me relaja, y me hace feliz.

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.