Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.

14.5.11

doble mudanza

¡Sea pues oficial!

Me queda un montón de cambios que hacer, pero como probablemente no terminen jamás, voy a ir haciendo oficial el traslado de mi blog y mi fotoblog. Actualicen sus suscriptores y sus enlaces, damas y caballeros. A partir de ahora estoy aquí:

Fotografiando >> http://www.davidruiz.eu
Escribiendo >> http://www.davidruiz.eu/blog

¿Y por qué el cambio de fotoblog? Ya dije: porque se me está comiendo el spam, y eso no me gusta. Además, y también, porque ya había como 2000 fotos subidas, de las cuales me gustaban bastante pocas. Así que es una manera como cualquier otra de hacer una purga.

¿Y por qué el cambio de blog? Pues porque ya no escribo, y probablemente la euforia del cambio de enlace me destapone los dedos. También porque este blog no va a ninguna parte, mientras que el nuevo, al menos por ahora, nace con un propósito que no voy a decir todavía. También porque pretendo ponerme muchísimo más pesado con ciertos temas. También porque esta semana Google se cayó y tener una tecnología (Wordpress) y unos recursos (el espacio web) y no utilizarlos es como comer carne cruda teniendo sartenes.

Esta semana, por ejemplo, se nos cayó Blogspot (tentado he estado de decir "halaaa, y yo que había escritooo"). A mí eso ya no me pasa: la próxima vez que caigáis, yo me reiré desde el remoto hosting holandés en el que estoy. La próxima vez que caiga, bueno, lo haré yo solo, y sabiendo que hay copias de las bases de datos y esas cosas.

Existía la posibilidad, por cierto, de recuperar todo este blog y embutirlo entero en el nuevo. No lo he hecho por dos razones: primera, porque mis necesidades de cambio de enfoque se verían frustradas (¿cómo podría con todo lo demás detrás, tras la reiteración del clic en "post anterior"?). Segundo, claro, por la pereza. En cualquier caso este blog ni va a borrarse ni va a desaparecer. Quede aquí como archivo. Quede aquí como rastro de una etapa que fue desde la solemne estupidez tenebrista del comienzo a esta solemne estupidez pachorra que me emponzoña ahora. Y que nadie se sienta triste por el cambio. Siempre, o bueno, a veces, he cambiado antes de tema. La diferencia es que ahora, simplemente, la URL será otra. Pero el idiota subyacente sigo siendo yo. Y allí os espero, a quienes no estés justificadísimanente hartos a estas alturas del tiempo.

3.5.11

oda al muyaidinismo

No deja de ser curioso que el día que los yanquis se cargan a Bin Laden, van los de Nitro y ponen esta peli donde los héroes son, ni más ni menos, los coleguitas de juventud de Osama.



Que digo yo que no deja de ser irónico poner precisamente hoy esta peli en la que los malos son los rusos y los buenos, pues eso, aún podía ser gente con turbantes y sandalias.

Por cierto, no será esta la única muerte internacionalmente sonada de la semana: esta semana, también, temblad, morirá mi fotoblog. Pero no pasa nada: hay uno nuevo. Está en fase beta todavía, en (atended, perezosos, a la grandeza de mi gesto recortador) www.davidruiz.eu. Ahí irán las fotos nuevas, y aprovecharé para subir fotos viejas de esas que todavía nos gusten.

Avisados estáis. De todas formas, como ya nadie lee esto pero todavía hay quien se pasa por allí, pondré algo avisando de la mudanza, si encuentro la manera.

Feliz semana cortita a todos.

25.4.11

tengo correo

Me escribe tan poca gente que cuando me llega un correo me emociono y me pongo supercontento y me da un ansia tremenda de responder con todo el ímpetu posible.

Así que me he puesto contentísimo cuando he recibido un correo del señor de la foto o de alguien que se llama exactamente como él. Me ha escrito en portugués, así que yo le he respondido en inglés.

Su correo, en portugués, decía esto (salvo por la imagen del calendario, que era otra, pero yo pongo esta que queda más clarita):
From: cicero assis
To: me
Subject: Enc: Julho/2011

Boa Sorte!!!




Este ano, Julho terá 5 sexta-feiras, 5 sábados e 5 domingos.

Isto acontece uma vez a cada 823 anos. Estes anos são conhecidos como 'Money bag'.

Passe para 8 boas pessoas e o dinheiro aparece em 4 dias, baseado no Fengshui chinês.

Quem parar não recebe, diz aqui...
Bom, não custa tentar....
A lo que yo, en inglés, he respondido esto:
From: me
To: cicero assis
Subject: Re: Julho/2011

Hello, Cicero.

First of all forgive me in advance for replying you in English: I consider myself allowed to, as you wrote me in Portuguese, being a language I don't speak nor write.

Secondly, I think I grasped that you were saying that 2011 was an unusual year as this year July have 15 days who are either friday, saturday or sunday which according to your mail only happens once every 823 years. That would mean that this would happen, for any given year, 0.00125% of the time, and that the last time it happened would be around the year 1188 (that would had been quite odd if you consider that we weren't even using the calendar we use today, the Gregorian Calendar in 1188, since it started being used in 1582), and the next year in which this happens would be around the year 2834.

I'm sincerely interested in knowing what math you did to get that numbers: being a mathematician myself, and noticing the fact that July always had, have and will always have 31 days, I would expect this 10 weekend days plus five fridays thing to happen once every seven years, being that those in which July starts on friday, as this is. This would mean that it happens about 14.29% of the time, going that percentage a bit up or down with leap years (but, being placed steadly, at the long run that won't change that percentage quite much).

For example, this happens this year, but happened also in 2005 and in a total of 14 years of the XX century (1994, 1988, 1983, 1977, 1966, 1960, 1955, 1949, 1938, 1932, 1927, 1921, 1910 and 1904), which for a total of 100 years gives a 14% chance of the circunstance happening for every year, which is pretty closer to my numbers than to yours.

And lastly, I would appreciate if you could stop sending me unsolicited spam of every kind, and specifically if it contains stupidities like this.
Regards,

-Dave.

P.S. July will have again 5 fridays, saturdays and sundays in 2016. When that year comes you should consider not bothering people pretending to tell them how rare that thing is (and actually telling them just that you can't count), but if you do start correcting your data and just say that it didn't happened for 5 years, not eight centuries.

20.4.11

Lo que hice en todo este tiempo

Venga, venga, rapidito, que nos tenemos que ir de vacaciones: vengo a contar qué he hecho durante todo este tiempo en el que no he escrito nada por aquí.

No he hecho nada. ¡Hasta luego, felices vacacio...! ¿Qué?

Cierto: no haber hecho nada nunca fue excusa para no escribir aquí.

Vale: mentí. He hecho un montón de cosas. Sobre todo a nivel celular, a nivel celular he estado ocupadísimo.

Lo más destacable que he hecho ha sido un particular remake de cierta escena de Bailando con Lobos (una escena que incluía un colt y bastante ausencia de ropa, bastante exacta salvo por los indios, que en lugar de indios fueron imaginarios asaltadores de casas) y soñar, una noche, que íbamos la Muchacha y yo en un taxi que compartíamos con Emilio Aragón.

Sí sí, ahí, a mi ladito, se sentaba Emilio Aragón: no sé si fue una pesadilla, porque mis pesadillas siempre son así de raras -si son pesadillas y no sólo sueños raros-. Aunque quizá a alguien con menos sangre que yo sí que le habría dado miedo tener ahí a Emilio Aragón. Ese señor que exporta Médico de Familia a otros países para que la adapten y la editen, que yo no sé cómo eso no cuenta como arma de destrucción masiva. Ese señor que posee La Sexta, también.

Me pasé todo el sueño pensando qué decir que no fuese que si le molaba Chuck Norris. Pero no se me ocurrió nada.

También he hecho más cosas pero después de hablar de Emilio Aragón a ver quién va y las cuenta.

4.4.11

Justificada

Así está mi ausencia: justificada.

Así mi silencio: justificado.

Concretamente, mientras escribo, justificado a la izquierda. Espero que luego quede a línea completa. Es que me gusta mucho ver a todas las líneas distintas pero iguales en su longitud.

Mi silencio, decía. Es que estaba ocupado, sabes. Ahora tengo un perro que pasear. Y, hum, eh, también tengo otras cosas que hacer, como por ejemplo, uh, cosas que no puedo poner aquí porque son secretas, shhh, secretísimas.

Pista, vale: incluirá foto de frente y foto de perfil.

Y por otra parte es que estamos la Muchacha y yo aprovechando los vacíos en las series de rigor para ver The West Wing a todo trapo. Y yo, por mi cuenta, me he enganchado a otra serie, justificadísimamente porque se llama Justified.

A ver: cada uno tiene sus obsesiones y sus cosas. Se ve, por ejemplo, cuando miras las nubes y te preguntas ¿qué ves?

Hay quien ve doncellas rubenescas, hay quien ve dragones y malandrines, y yo veo revólveres y jinetes y cosas así. Porque, recordarás, a mí es que el género ese tal del western me gusta un poco obsesivamente.

Pero quizá no sea tan raro ver una serie contemporánea y distinguir, en el mundo actual, a un pistolero del Far West, cuando el prota de la serie luce la misma cara que lucía en Deadwood y, además, va por ahí sombrero en lo alto, botas a los pies y pistola al cinto, y tiene la habilidad, la manía y la costumbre de desenfundarla con mucha soltura. Ved, ved:



Así que tengo muchas cosas que hacer. Encima mi jefe es un tipo absolutamente incomprensivo que me hace trabajar. Anda que va y me dice "oye David, vete a mirar nubes al Retiro" o "vete a casa, que seguro que te apetece más echarte una siesta que estar aquí" o "deja, deja, que hoy lleno yo las botellitas de agua". Nada de eso. El tío empeñado en que justifique mi sueldo.

Mientras, me consta, el mundo no ha sido considerado conmigo y ha seguido girando, con algún tropezón mayúsculo (ay, Japón) y algún tropezón tonto (ay, Sporting). Hay guerras, hay radioactividad, hay de todo.

Pero no pasa nada: ya somos uno más para opinar sobre cómo está el mundo. Desde el sábado, Valentín opina gráfica y olorosamente en las calles. Lo hace muchísimo mejor que los tertulianos que sobreviven a los parpadeos del zapping. Pero mejor no hablo del zapping porque si no voy a terminar preguntando si alguien sabe quién es Victor Sandoval y por qué sale todo el rato en Telecinco clamando ¡tragedia, oh, el horror! sin referirse ni a Libia ni a Fukushima.

En fin, que interrumpo mi silencio. Escribiendo. Qué estupidez, como si escribir fuera hacer ruido, más allá de el runrún del teclado. Vamos a interrumpirlo pues con algo que suene, ¿no?

Por ejemplo, con Simon & Garfunkel. Versionados, claro.

4.3.11

Valentín contra Internet

Valentín potencia la entropía de una manera inversamente proporcional a su tamaño, y la Muchacha y yo asistimos asombrados a tal prodigio de la naturaleza: menos mal que de cuando en cuando un personaje suyo (de la Muchacha: Valentín, aunque gusta de apretar las teclas del ordenador, aún no se ha decidido a escribir nada) sale de un cuento y viene a restaurar el orden, la limpieza y la decencia a cambio de un par de discursos de derechas y de diatribas en contra de mi buen Mourinho.

Yo a veces pienso que lo que hace Valentín, en la medida de sus descomunales poderes, es luchar contra la naturaleza voluble del universo. Ante el vacío previo a la propia existencia y frente al abismo de lo que queda por suceder, Valentín marca sus improntas en el espaciotiempo luchando contra los trapos, masticándome los cordones, reubicando el calzado de la Muchacha y, todo hay que decirlo, construyendo monolíticas estructuras realizadas con la materia ya no prima de su peluda tripita y emplazando pequeños lagos dorados allá donde mea. Afortunadamente este último par de cosas, en un arranque civilizador que le agradecemos, lo hace donde debe, en unas hojas de periódico que tiene en un baño y, por si las prisas y por ser su residencia en horario laboral, en un rincón de la cocina. Es Valentín, así, el más asiduo consumidor de prensa de la casa, comentario este que el otro día le hice a un vecino que trabaja en El Mundo y que por la cara que puso no le hizo mucha gracia.

En cualquier caso, los modales no venían de fábrica, y Valentín los ha ido aprendiendo gracias a los trucos que nos enseña la sabiduría colectiva almacenada entre los rincones libres que dejan las estupideces alojadas en Internet.

Un dia que yo estaba ahí indagando sutiles manipulaciones de la mente animal, sorprendí la mirada de Valentín posada en mi cara. "Qué diablos hará este", se leía en sus ojillos. Y yo le expliqué a qué me estaba dedicando.

Pensé entonces que es estupendo esto de tener acceso a las experiencias ajenas: nosoros jamás hemos criado un cachorrillo, pero no importa. Le pase lo que le pase, alguien lo ha documentado, ha enumerado las complicaciones y ha dado soluciones. Internet, a diferencia de la fregona, triunfa en su batalla contra Valentín.

Cuando terminé de explicarme, Valentín me miraba atribulado.

-Lo que tiene que hacer tu especie -concluí- es una Internet canina. Con vuestros foros de amos humanos, comentando "a mi amo le pasa esto", "mi amo es así", y con métodos sobre cómo actuar en cada caso. Ese día estaremos perdidos, y a partir de entonces seremos nosotros los que llevemos la correa al cuello por la calle.

Creo que Valentín se quedó con la idea, pero que nadie tema. Hasta que no progrese en sus talentos mecanográficos, no hay nada que temer.

20.2.11

palabra de Yahveh

(Como no tengo fotos de Dios, pongo la de un angelote que le mira raro)

Por fin estoy cumpliendo un despropósito de año nuevo: me estoy leyendo la Biblia.

Está siendo divertidísimo, en realidad. Aunque Yahveh es un tipo bastante extraño: será omnipresente y omnisciente (aunque yo no he leído todavía que lo sea), pero fue bastante bobo con el asunto de Caín y Abel.

Va Caín, descalabra a Abel, y se va silbando. Al rato aparece Dios (aún nadie ha dicho que sea omnipresente. Tampoco se ha dicho nada de que haya más malo que una culebra que habla, por ahora) y se mantiene, más o menos, este diálogo.

-Wassup, Caín.

-Wassup, Yahveh.

-Oye, ¿qué sabes de Abel, que lo estoy buscando y no lo veo?

-Hum... ¡qué buena tarde hace!, ¿eh?...

Pero al final Yahveh se da cuenta de la vaina y se mosquea muchísimo.

Abel, hijo de Adán y Eva, se va de destierro. ¿Y dónde se va? ¡A una ciudad! Que me pregunto yo qué hacía una ciudad ahí, si los únicos habitantes del mundo, en aquel momento, eran Adán y Eva. Tenía que ser la leche la vida nocturna de esa ciudad.

Hay partes en las que me confundo un poco, como cuando Dios crea al hombre y, según el primer relato de la creación, lo crea "hombre y mujer", a su semejanza (¡Yaveh era hermafrodita!). Y justo después te cuentan el segundo relato de la creación donde no, lo crea hombre, y luego viene el asunto ese de la cirugía y la clonación y la manipulación genética (porque Adán tendría cromosomas XY y Eva, claro, debía tenerlos XX: alguien tuvo que borrar una de las patitas de la última X).

Y mi impresión general es que Dios será un zoólogo estupendo, tanto bicho que creó, pero como narrador es bastante cutre. No para de repetir palabras. Es capaz de decir "corrupción", por ejemplo, cada dos frases, cuando va y le dice a Noé que se va a cepillar a la humanidad mediante un cataclismo que debió ser como un octubre y un tercio de noviembre en Ferrol, 40 días lloviendo.

Esa, por ahora, es la parte en la que me he estancado, porque me da muchísima risa: justo antes, los copistas de la palabra de Dios te van haciendo una lista de sucesores de Adán y Eva, y el método consiste en ponerte que nació, que a tantos años tuvo a un hijo (el más zascandil fue uno que lo tuvo a los 60. El resto, más maduros o más torpes, se esperaban hasta los 150 o los 300 para tener un churumbel), y que después vivió tantos años más, hasta un total de los que fueran (se agradece la enseñanza empírica a sumar, en cualquier caso).

Todos vivían en torno a los 900 años y pico. Y resulta que cuando se llega a Matusalén, que vivió 970 años o por ahí, te dice que tuvo un hijo a los nosecuantos años, y que después vivió 762 añitos, todavía.

Su hijo le dio un nieto a los 162 años: se llamó Noé.

Y a los 600 años de vida de Noé, va Dios e inunda el mundo y mata a todos los hombres y a los animales no porque, por orden suya, Noé salva a los animales, los reptiles y los pájaros (obviamente nadie se acuerda de los peces, que no debían ser tan corruptos, pero claro, ¿a quién no le gustan los acuarios?). Se salva Noé y familia, sus hijitos y sus mujeres.

Y si uno hace la cuenta, lo del padre de Noe se entiende porque había muerto 5 años atrás... pero 600 + 162 = 762, es decir, que Matusalén vivió el tiempo que tardó su hijo en parirle al nieto del Arca, mas los 600 años que pasaron hasta el diluvio.

Y claro, me dio la risa, ¿¡Noé se olvidó al abuelo en la gasolinera!? ¿Fue accidental? ¿Fue aposta? ¿Tan plasta era, a sus 962 años, sin que se hubiera inventado el Sonotone ni la brisca?

Y me da la risa, y no consigo pasar de ahí.

Es una pena, porque sé que me esperan la prostitución inducida de familiares y parejas de los elegidos del señor para con los señores de Egipto, y después la vida de Jesús, que seguro que guarda alguna cosa jugosa que se olvidaran de contarme en la Catequesis. ¡Y al final el apocalipsis, que era inminente hace 2000 años, cuando se supone que el mundo sólo tenía 4000 años!

Vamos, que tan, tan, tan inminente no era, la verdad.

15.2.11

Valentín, a secas

Ayer se presentó la Muchacha en casa con cara culpable, que no vi, porque los pasajes de acceso de Palacio tienen unos cuantos recovecos. Pero aunque no la vi, supe que la tenía cuando escuché lo que dijo.

-Me vas a matar.

A lo que yo respondí tras imaginarme rápidamente asesinándola y viéndolo bastante improbable:

-¿Yo? No creo.

Y entonces doblaron el último recodo ella y una especie de animalejo blanquito y correteante que movía el rabo como si estuviese a punto de morir de una sobredosis de coca.


Así que ya no somos dos. Ahora, tenemos perro.

O, bueno, un fragmento de perro, al menos, de pequeñajo que es.

Eso sí: su astucia es inversamente proporcional a su tamaño, al contrario de lo que pasa con, lamentablemente, su higiene. Pero estamos intentando convencerle para que se porte con civismo y haga sus cosas donde debe, y no donde le broten.

Por ahora va ganando 5-1 o una cosa así. Pero la que ha acertado, ¡qué emoción!

30.1.11

mi último regalo de cumpleaños

Ha llegado hoy, con bastante retraso (tanto que yo pensé primero que cuando esa pandilla de amigos míos me dijeron, la noche que celebramos mi cumple, "ejem, es que nuestro regalo no te lo podemos dar todavía porque, uh, está en camino" yo pensé que es que en realidad no me querían regalar nada hasta ver qué tal se lo pasaban en la fiesta, y luego que se lo pasaron fatal y decidieron cancelar cualquier regalo).

Se han presentado en Palacio a tomar café y me han plantado delante la cajita que contenía esto, que temo poner aquí en forma de fotografía porque entre el post anterior y este aquí mi blog empieza a parecer un arsenal.


La reproducción exacta de un fabuloso Colt 1851 Navy.

Tremendo tener en las manos ese armatoste que tantos personajes míos han usado con más o menos suerte pero siempre con mucha, muchísima devoción.

Y claro: de tanto documentarse uno lo agarra y ni se sorprende del peso ni tiene menor problema en amartillarlo a medias para dejar que el tambor gire, o del todo, y escuchar ese fortísimo tremendo chasquido doble, y apretar el gatillo y ¡CLACK!, cae el percutor sobre el tambor.

Así que nada. Aquí hemos estado, ellos tomando café, la Muchacha meneando la cabeza y yo acunando el revólver, murmurando "ji ji ji" y de cuando en cuando amartillándolo y disparándolo hacia los regalantes.

Han sido muy educados cuando les he soltado la chapa sobre cómo se cargaba el arma y bla bla bla.

Eso sí: ya hemos tenido la primera baja por su culpa. La Muchacha, la pobre, la ha empuñado un ratito, y se ha pillado el dedo meñique con el percutor. Y claro, le ha puesto como un as de bastos y le ha salido un moratón que le ocupa toda la punta del pobre dedo.

Así que creo que por hoy mejor no sacar el tema de si puedo dormir con el revólver debajo de la almohada.

25.1.11

turbulencia en el espaciotiempo lector


Corre el año 1862, y estamos en mitad del Pacífico, acompañando a Albert Madsen, un marinero danés, en sus viajes y sus tribulaciones. Busca a su padre de islita en islita. El mar, tremendo, abarca las más de las veces la mitad exacta del mundo visible; la otra mitad, el cielo.

Yo me lo paso pipa.

Siguiendo el rastro de su padre (con sus míticas botas, por cierto, protagonistas de la primera parte de la novela), ha dado con un contrabandista, un loco graciosete que le ha enrolado como primer oficial en su tripulación. Y es con ellos con quien va de islita en islita.

Todo estupendo.

El contrabandista aprovecha el viaje para llevar una misteriosa carga, que deja en cierta isla que ni siquiera sale en los mapas. Entonces tienen ciertos problemillas con los nativos, y el contrabandista, para evitar la desesperación, echa mano de uno de los varios juguetitos yanquis que tiene en un armarito de su camarote: un rifle Winchester. Y con él, va solucionando sus problemillas.

Y seguiría siendo estupendo si no levantase yo la mirada del libro y me dijese "¿1862? ¿he leído mal?".

Pero no, no: vuelvo páginas atrás y la última fecha que se ha mencionado es, efectivamente, 1862 y, desde luego, no ha pasado una década y pico. No, el contrabandista tiene un rifle Winchester ¡cuatro años antes de que los empezasen a fabricar, y once antes de que se hicieran famosos! No queda otra opción más que indignarse.

-¡¡¡Que lo llamaban Winchester 73 por algo, señor Jensen!!! -grito.

-¿Eh? -pregunta la Muchacha.

-Este libro. El maldito Carsten Jensen. Me estaba encantando su novela y va el tío cretino y me mete un Winchester en el 62 -a estas alturas de obsesión, siempre que digo años o décadas sin especificar el siglo suelo estar refiriéndome al XIX.

Ella no me contesta: consigue hasta no mirarme. Así no sufro intentando descifrar si la mirada que me ahorra es la de que me está bien empleado por aprenderme estas tonterías o la de que cómo puede ser que recuerde esto y que nunca me acuerde de que hay que destender la ropa o comprar Fairy y servilletas de papel.

Así que me resigno, devuelvo la vista al libro y sigo leyendo. Aunque de cuando en cuando, sé que ella todavía me escucha gruñir, por lo bajini, "...Winchesters en 1862... anda que... con lo bien que le hubiera quedado un rifle Henry..."