27.12.06

¿De qué huían los romanos?


Una vez que el PI se haga con el poder habrá que tomar ciertas medidas impopulares y a primera vista masoquistas. Pasa en los mejores gobiernos, si puede entenderse la palabra mejores en tono no sarcástico cuando aparece al lado de la palabra gobierno (sí, sí que puede, por comparación entre unos y otros. Cualquiera sería mejor que el de Aznar, por ejemplo); llega el momento de la verdad, el de dejar de lanzar brindis al sol para recaudar votos y coger las riendas del país, el timón de la nación, la brida de la patria. Nosotros lo tenemos más fácil porque nuestras propuestas son cosas que, desde luego, pensamos hacer, una vez afianzados en el power. Pero alguna dolerá, y nuestro consuelo será que nos dolerá a nosotros más que a nadie de los que entonces aún queden con vida (porque si hay que aniquilar al 90% de la población hay que ponerse a ello desde el primer día; es más, desde que el primer recuento de votos de la noche electoral nos proponga como los claros vencedores que sin duda seremos). Por ejemplo, habrá que dejar con vida a los cantantes de Operación Triunfo y a algunos de los integrantes de esa especie paraLela llamados los tertulianos. Y algún famosete. ¿Por qué, te preguntas, será necesario proseguir con ese dolor? La respuesta más abajo, querida lectora.

Tengo una teoría (tengo muchas, que en realidad son hipótesis, pero es difícil cambiar la manía colectiva de llamar a las teorías por su nombre verdadero y dejar el término para las confirmadas por evidencias empíricas, en fin) a la que llamo la Teoría de los Imperios, que explica cómo se construye un imperio. Todo comenzó cuando una vez me puse a pensar con gran intensidad en la época esa supuestamente gloriosa de este país nuestro, cuando el sol no se ponía en el imperio y bla bla bla, y a la vez en los que fueron nuestros sucesores, los ingleses, que dominaron el mundo unos siglos más tarde, y observé una característica común que no sé si los historiadores y antropólogos han observado (si hay alguna o alguno en la sala ya sabe, que nos ilumine con su comentario): Todos partían a conquistar el mundo hasta los huevos de algo que los deprimía profundamente de su tierra natal. Nosotros colonizamos toda Latinoamérica porque los extremeños estaban hasta el gorro de llanuras bélicas y páramos de asceta (no fue por esos campos el bíblico jardín) y cualquier jungla infestada de bichos grandes como puños donde uno podía cocerse a gusto dentro de su coraza anegada de humedad era preferible a esas tierras calcinadas, vacías y planas que les hubiesen visto nacer si hubiesen tenido ojos y hubiesen estado mirando en el momento justo. Y los ingleses hicieron lo propio porque estaban hartitos de su niebla, su lluvia un minuto sí y al siguiente también y del épico y terrorífico fish and chips. Ergo para construir un imperio, necesitas hincharle los cojones a tus paisanos para que salgan, desesperados, a conquistar cualquier playa remota donde puedan coger la malaria y morir deshidratados por las diarreas felices y contentos de estar lejos del hogar. La teoría explica por ejemplo por qué EEUU domina el mundo (obviamente, porque sus U-ESE-A-MA-RINES-A-MERICANOS huyen del hip-hop y de los telepredicadores) y por qué en su día Grecia se expandió por el mediterraneo (quien tiene un vecino filósofo sabe que debe mudarse cuanto más lejos mejor desde el mismo momento en que le ve abrir la boca). Pero falla en cuanto a Roma. ¿De qué huían los romanos?

He pensado mucho en ello (yo diría que tal vez quince o veinte segundos completos), pero como nunca te pongo deberes y eso que no haces ningún trabajo por este blog excepto el de perder el tiempo leyéndolo, si es que lo haces, pues he llegado al a conclusión de que puedo aprovecharme de la interactividad de este bonito medio para escuchar tus sugerencias y que gastes tú tus neuronas por mí. Que yo tengo que ahorrarlas para cuando hagan falta y no quedan muchas que ir incinerando meditando cosas como esta. Esos deberes son para aprobar. Para sacar nota debes hacer que tus amigas guapas y solteras pasen por esta página (y explícales que por mucho que lo parezca no soy un imbécil sino un tipo que está loco y es un artista y que eso en la cama siempre biene bien y es garantía contra el tedium vitae).

Así que como tal vez algún día conviniese expandir de nuevo las fronteras de la patria, estúpidas líneas pintadas con la sangre de bobos embaucados, siempre será bueno conservar algo horrible y lamentable de lo que en su día poder huir armados con floretes, navajas, mal aliento y mosquetones. De ahí lo de conservar triunfitos y musas de la prensa amarilla.

Así andamos.

En otro orden de cosas me he encontrado con mi vecina intermitente (hoy sí existía) y definitivamente nadie tendrá que explicarla que estoy mal de la cabeza (aunque tal vez sí el resto, eso del tedium vitae y el sexo). Me la he encontrado cuando volvía del cine camino de la oficina (raros son los caminos de los empleados de esta empresa en estas fechas en que el turrón nos insta a comportarnos como salmones), y yo estaba con mi jersey de semidesarrapado social, a horcajadas sobre un banco, tirándole fotos a los edificios a contraluz y meneándome al siempre confuso ritmo de Sleepytime Gorilla Museum, quienes definitivamente y según mi (otra) teoría (ejem, hipótesis, ejem) deben ser incluso más divertidos que yo en la cama. Con el cuadro que componía si esa mujer me vuelve a saludar por un pasillo, habrá que deducir que es una amante de los deportes de riesgo.

Así habló Davicillo. Come mucho turrón y bebe mucho, que te lo has ganado, y recuerda, ¿a quién tienes que votaaar?

Nos vemos en las urnas. ¡Te quiero! Y me voy que llego tarde.

6 comentarios:

  1. Como dudo mucho que te estés dirigiéndo a mí en este caso ya que me quedan bastante menos neuronas que a tí,paso de dar una explicación o teoría o hipótesis del motivo que tenían los romanos para huir de Roma.

    Pero no podía dejar de pasar por alto la bonita canción de Extremoduro y preguntar, ya que pasaba por aquí ¿qué tal la película?

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  2. Los romanos no huían, David, iban a Roma, querían llegar a la capital, pero como "todos los caminos conducen a Roma"....ya sabes, los pobres cada vez que se despistaban y preguntaban a los simpáticos lugareños el camino a la urbe les dirigían con esa estupenda premisa...Así les pasó que llegaron a medio mundo...

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  3. A ver, a ver... si según tu los colonizadores huían de las cosas ¿porque imponían esas cosas que odiaban allá donde iban? tu teoría no me convence ¿eh? es igual, es igual, seguro que la replica anda relacionada con algo que ya está escrito y que me lo habré saltado (por eso de que las neuronas, las mias, andan resacosas de turrón, alcohol y campaña electoral del PI)
    Los romanos huían de Roma porque era una ciudad demasiado limpia y perfecta, cargadita de estatuas y con los pisos por las nubes con eso de la subida del precio del suelo.
    Así que se fueron en busca de pisito a las zonas rurales.

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  4. Pip, la película bien, gracias. Me ha dado un pasmo creativo viéndola (más que nada porque tiene ciertas escenas con un kazajo gordito en pelotas que hace que al salir todo lo que miras te parece algo hermosísimo a lo que echarle una foto).

    Lente, buena explicación, hmmm.

    Y Vero, a ver... puede ser que implantaban de nuevo esas costumbres para poder seguir avanzando y conquistando... o porque les daba la morriña. No es lo mismo tener una mansión colonial en pleno Londres (con la niebla y el humo, cof cof) que en la India, con sus tigres de Bengala transmutados en alfombras y esas doncellitas indias que son guapas guapas guapas como para que de la hinchazón se le reviente algo a uno.

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  5. Pues chico, a lo que dices de tu teoría, yo siempre he pensado que el tema de la expansión violenta viene marcado por las mujeres.

    Imagínate a un romano, casado con una romana, bajita, rechoncha y sin de pilar...

    ¿No te darían ganas de saquear las aldeas teutonas con tus amigotes legionarios en busca de jóvenes y lozanas bárbaras teutonas?. Con sus melenas rubias, sus sinuosas curvas y sin derecho a nada salvo cumplir tus más pérfidas ilusiones…

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  6. Pues la verdad es que no, Juan. Cuando se dice que Roma era la civilización y el resto la barbarie se indica que las teutonas olían bastante peor. Además no sé si has visto muchas alemanas, pero si las italianas rechonchas te parecen poco apetecibles imagínate lo mismo con cuatro veces más peso... Más que curvas sinuosas serían trazados circulares, planetarios.

    Y respecto al derecho a nada, yo temería más el bofetón de una bárbara alemana que el mohín de una romana.

    Y por último, las bacanales no se estilaban por el norte.

    No sé no sé, no veo yo el sexo como motor para la expansión Romana. Yo creo que de todas las teorías propuestas hasta ahora la mejor es la de Lentejas. Además de ser bien bonita: Arrasaban, mataban, conquistaban y sometían pero simplemente intentaban volver hacia casa.

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.