20.10.06

El anonimato y el derecho a réplica

Dice aquí mi agente que no me tome las cosas tan a la tremenda y que es lo bonito que tiene internet, que cualquiera puede ser cualquiera. Yo vuelvo por mis fueros y no estoy de acuerdo con ella, y asumo que es porque he tenido malas experiencias con los anónimos.

Resulta que como sospecho sabes yo participo en algunos foros de por ahí el mundo exterior, si es que se puede llamar exterior a algo que también puede ocurrir en esta pantalla, pero bueno. Y en uno de esos foros, y afortunadamente sólo en uno, se permite que la gente escriba, responda o abra temas como anónimos, sin estar registrados, circunstancia esta que viene de perlas cuando alguien quiere tocarle los cojones a alguien y no se atreve a decirle nada a la cara. Y no es que tener un nombre registrado bajo una cuenta de correo sea precisamente dar la cara, pero algo es algo.

Argumentaban algunas voces que así había gente que se atrevía a opinar sobre temas de los que de otra forma no opinarían, para mi asombro y mi sorpresa. Yo es que no puedo concebir que alguien tenga un pensamiento o una opinión y no pueda decirla a viva voz y delante de quien sea, la verdad. Que alguien tenga unos principios o unas creencias o unas ideas que se guarda para su consumo masturbatorio y que no se atreva a plantar delante de los demás, a la luz y donde se puedan discutir dicen bien poco de las creencias y opiniones y sobre todo de los creyentes y opinantes, que por lo visto temen que alguien que, dios nos libre, no lleve razón, se las eche abajo de todas formas a golpe de sofismas, o aún peor, y dios no nos deje ni imaginarlo, que alguien descubra nuestras ideas o creencias como equivocadas. Pánico este que tampoco concibo, porque si una idea mía está equivocada yo, que en el fondo le tengo mucho cariño al mundo real, seré el primero en querer que alguien me lo demuestre y poder rectificar y entender el mundo un poquito mejor. Pero en fin, la gente es cómoda, quiere creer sus cosas, y sospecha que no tiene razón, y por eso no quiere discutirlas, pero de todas formas las sigue creyendo y yo no sé cómo soportan ese conflicto entre sospecha, paranoia y conformismo que les va buyendo por dentro durante años y años.

El caso es que después vino la Era de los Blogs y yo abrí este, que naturalmente tardó bastante poco en llenarse de anónimos. Tendrías que haber visto mi cara de entonces: Oh, mierda, dónde me he metido. Pero con el tiempo algunas voces, a costa de repetir un mote o una firma terminan formando la imagen de una persona y dibujando una figura, y otras, a costa de repetir una serie de, hmmm, digamos procesos mentales, dibujan otra, y se las va reconociendo. Pero cuesta horrores, y yo sigo sin comprender por qué la gente no se quiere identificar cuando quiere dar su opinión no ya en este, sino en cualquier blog. ¿Por qué es tan difícil de entender que una opinión anónima no es una opinión? Cuando quien piense firmar su comentario, si lo hace, como anónimo, que piense y me responda a esto, ¿qué diferencia hay entre cuando él o ella escriban "yo creo que..." o "yo pienso que..." y un "tal vez exista una persona que crea que..." o "igual, no sé, alguien piensa que..."? Si no se sabe quien eres, puedes ser cualquiera. Si puedes ser cualquiera, eres cualquiera, y no eres representativo. Yo no sé tú, pero yo no suelo hablar con desconocidos así por las buenas. Yo necesito de un apretón de manos o de algo que rompa el hielo, una sonrisa, una batallita de ascensor en común, algo. Todo eso, en internet, es el gesto de buena fe que uno hace al identificarse, o si no al identificarse a sí mismo sí al delimitar los márgenes de poder ser cualquiera hasta concretarse en una sola persona, más o menos real al gusto de cada uno. Y por eso yo cuando escribo en el blog de quien sea lo primero que hago es dar mi dirección de correo, y por eso odio no tener la dirección de correo de quienes a veces me escribis. Porque es muy frustrante que alguien te comente algo de una foto, comentando a qué hora y qué día había un cielo como el que retratas, y no poder respodner a quien sea que es que efectivamente es ese cielo el de la foto, y porque es muy desquiciante que alguien venta y te copie una canción de Serrat y no poder responderle que se agradece la intención pero que en un fotoblog donde el 70% de las visitas son guiris y donde el autor aborrece la voz de Serrat (ya, todos tenemos nuestros odios raros) pues como que no pega mucho. Y es que yo estoy aquí haciendo un esfuerzo por contar cosas de mi vida o cosas que se me pasan por la cabeza, en general por compartirme con esta pantalla que tú lees, y creo que no es justo escamotearme el derecho a la réplica, porque hablar y no conceder una posibilidad de ser respondido no es hablar, es pregonar, y hablar sin una voz no es hablar, es ruido de fondo con el que uno puede jugar un rato, pero del que nunca se saca nada en claro.

Así que nada, me pregunto por qué la gente sigue escondiéndose y lanzando sus opiniones y sus respuestas, como si las respuestas de alguien a quien no ves y que no está ahí para sostenerlas significasen algo, y pienso que debo estarme perdiendo parte de la película. Y este fin de semana me voy al campo y a hacer la mudanza, así que aquí queda el tema abierto, a ver si alguien me explica por qué eso es así y por qué, sobre todo, tengo yo que tolerarlo, cuando, y en esto no tiene razón mi agente, esto no es un lugar público, sino mi blog, y donde yo tengo el atroz pero ahora mismo considerado derecho a restringir los comentarios.

En fin. Si al menos consigo arreglar el otro blog podré ver la IP de quien escribe, que al fin y al cabo es una firma, a su manera... Pero hasta entonces no sé. Por lo pronto, yo me voy. El martes leo respuestas y ya veo que se hace.

10 comentarios:

  1. La verdad, sin saber quién demonios es el tipo/a que ha comentado tu post anterior, la impresión que me ha dado es que te le has lanzado al cuello simplemente porque no sabes quién es. E independientemente de lo que estuviera diciendo, que su parte de razón tiene. Claro que tras el recibimiento se ha puesto a la defensiva y tal y la cosa ha degenerado en un dialogo de besugos. Igual te ahorrabas ardores de estómago si pusieras un cartelito en algún lugar de la página que dijera que no se permiten comentarios anónimos.

    Eso sí, este post como respuesta a la provocación (a mi juicio inexistente) me parece buen material para un guión de Woody Allen.

    De todos modos para mí, una opinión, aunque sea anónima, es tan respetable como una que tenga nombre y apellidos. Siempre que esté respaldada por algún tipo de razonamiento que explique el porqué se tiene dicha opinión. Lamentablemente, lo que abunda es la opinión tipo consigna que hace que todo el mundo la aplauda (aunque no se la crea ni el que la dice ni los que aplauden, pero queda bonito) y la que se adorna tanto de florituras, retórica y/o recursos literarios que al final no sabes sobre qué coño se estaba opinando, por lo que no te posicionas ni a favor ni en contra.

    ResponderEliminar
  2. El tema es que a David le "persiguen" algunos "anónimos", gente que se sospecha quien es y que no cejan en el empeño de comentar las cosas que el chaval escribe a sabiendas de que él no lo desea, no creo que haya saltado por este comentario en concreto, sino por la actitud de dos o tres personas que se disfrazan para seguir incordiándole, le pican porque saben que va a saltar, tal vez si les castigara con el látigo de su indeferencia se aburrirían y se irían de visita a otros blogs.

    ResponderEliminar
  3. Pues mira en lo de la indiferencia estoy de acuerdo con Lentejas y, en todo lo demás con Perro.
    Puedo entender que te pongas tenso con el tema de los anónimos (por la experiencia y tal)pero en caso de que sean ofensivos se pueden ignoar, incluso borrar, y en caso de que sea una opinión contraria no creo que el tema se tenga que centrar en si la opinión viene de un lado o de otro sino que, a mi gusto, lo más productivo es buscar los argumentos para demostrar que tu opinión es la que más base tiene (y no ponerse a discutir en si se ha puesto un nombre o no, porque al fin y al cabo "yo" puede ser un nombre a efectos de blog ;P )
    En el fondo es como discutir en un bar, al dia siguiente muchas veces ni siquiera recuerdas el nombre de la persona con la que estuviste hablando pero si recuerdas lo que hablaste.

    ResponderEliminar
  4. Tenéis todos razón, eso sí, lentejas, aquí nadie persigue a nadie. Simplemente yo leo y leo muchos blog, y de vez en cuando me apetece opinar. ¿Por qué opino? Yo no he visto por ningún lugar que no puedan opinar los anónimos.

    Creo que cada uno de los que tenéis blog podéis restringir la entrada.
    También podéis borrar los comentarios que no sean de vuestro agrado.

    ResponderEliminar
  5. Se me olvidó ponerte algo muy importante. Tienes gente a tu alrredero que te aconsejan muy bien. Si no quieres pasar malos ratos sigue sus consejos. Principalmente el de tu agente y no contestes a quienes te produzca ardor de estómago.

    ResponderEliminar
  6. no veo nada malo en los comentarios anonimos. si no te gustan puedes borrarlos, si no te gusta borrar lo que dicen los demas, no les dejes escribir o asegurate de que van a estar de acuerdo contigo, asi que mejor dejarlos, sino iba a ser muy aburrido.

    ademas, SI estas en un sitio publico, otra cosa es que no lo conozca mucha gente o no entre mucha gente y lo uses para expresar ideas-vivencias-historias propias, pero eso tambien le pasa a mucho bares (lo de las vivencias no) y no te prohiben la entrada o te limitan lo que puedes decir.

    si algun cansino te va acosando pues ignorale, se cansara, se frustrara, se aburrira, te imaginas un acosador que no moleste? que sensacion mas triste, oye oye me dejas que te acose? veeeenga solo un ratito, venga,venga, profi..

    que triste

    ResponderEliminar
  7. yo dijo...
    Tenéis todos razón, eso sí, lentejas, aquí nadie persigue a nadie. Simplemente yo leo y leo muchos blog, y de vez en cuando me apetece opinar. ¿Por qué opino? Yo no he visto por ningún lugar que no puedan opinar los anónimos
    -------

    Pues no habrás navegado mucho por ahí, porque hay bastantes sitios donde no te dejan escribir sin un correo electrónico real de referencia, aunque el nombre que te pongas sea "Patatín". Pero vamos, a mí me da lo mismo, no te puedo adjudicar un nombre conocido a tí en concreto, pero sé de al menos dos personas que se quitan el nick aquí y en otros lugares donde escribe David para marearle porque con su apodo normal les mandaron a paseo....No te darás por aludid@,ni tú ni nadie, porque como no sé en este caso quien eres sólo me queda suponer en las diferentes páginas quien está opinando, a veces será un anónimo real y a veces un disfrazado (para mí no es lo mismo).

    Por cierto David, yo no ponía mi correo electrónico porque no pensé que quisieras tenerlo, pero si te hace ilu te lo pondré cada vez que escriba. Un besote para conocidos y desconocidos...

    ResponderEliminar
  8. Hombre, tal y como está la cajita de lso comentarios, si no tienes un blog o una página web vas a ser anónimo por webos (a no ser que se te ocurra poner tu correo donde pone "su página web"). También se puede ser anónimo a mala leche, claro, pero no es difícil distinguir uno de otro.
    Yo muchas veces opino en blogs sin poner la contraseña (no por esconderme, sino por vagancia. La ley del mínimo esfuerzo, ya sabes). Por lo mismo, si no es imprescindible no pongo la dirección de correo en los blogs que la piden. Total, no creo que quienes no me conocen por el nombre vayan a saber más con el correo.

    Y, como ya te han dicho todos, los anónimos puedes borrarlos (para no tener los comentarios llenos de morralla) y/o ignorarlos hasta que se aburran y vayan a por otro. Ya, ya sé que tienes poca paciencia con los trolls (anónimos o conocidos), pero deberías intentarlo.

    ResponderEliminar
  9. Y por si no quedaba claro, si quereis hablar de cosas realmente importantes, hablad de cómo se ordeñan las vacas (me vendría bien la información), de los ciclos de la tierra y del nitrógeno, del método del bancal profundo y de qué bien se duerme sobre una montonera de agujas de pino (con la consiguiente manta que te aísle de ellas).

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.

Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.