16.12.09

el asunto este de la saharaui, y su solución

No es que pretenda sonar poco serio, líbrenme los dioses paganos (que hay que ir calentando motores, que nos faltan 5 días para el Yule), pero es que no recuerdo cómo se llamaba la buena mujer, son las cosas de mi memoria, y hay que quererme así, como soy, podría ser peor.

El caso es que el mundo es una mierda, sí, ya lo sabemos todos, y eso nos produce una gran tristeza, porque somos buena gente. Y pasan cosas como la de esta buena mujer, presupongo, porque yo siempre le presupongo la bondad a la gente, soy así de imbécil, y hay que queremre así, como soy, que ya digo que podría ser peor. Total, que no es que yo vea mucho la tele últimamente (¿cuándo fue el último partido de Champions del Madrid?), pero de algo me he enterado, eso que se resume en que está entre que si Marruecos no la quiere ni en pintura, que si España anda ahí haciéndose la loca (perdón por humanizar a los países, ya sé que es tremendamente desconsiderado hacia los humanos), y el Sáhara ahí, ese asuntillo que se despistó entre el tardofranquismo y la democracia. Y la buena mujer se puso en huelga de hambre para conseguir no tengo claro qué, y todo el mundo anda muy preocupado y bla bla bla.

Pero que no cunda el pánico, porque mientras nosotros, horrorizados, sólo alcanzamos a poner cara de pánico y gritar “¡aaah, el horrooor!”, hay una casta ahí de bravos héroes que ha tomado el toro por los cuernos y ha dado un paso al frente, dispuestos a resolver el problema, a hacer que el mundo sea una mierda, sí, pero un poquito menos.

Estos audaces individuos no son otros que los miembros del Patio Maravillas que, preocupados por la salud de la saharaui, sí, pero más aún por la funesta suerte del Sahara, decidió pasar a la acción, y resolver el problema. Esos que, con tal fin, prepararon una serie de plantillas y grabaron con espráis “libertad para el Sahara” y cosas así en las fachadas del barrio.

Y luego, supongo, se irían a su casa tan contentos, o a tomarse las cañas de la victoria, que sin duda, sabrán, es pequeña, pero es una victoria, al fin y al cabo. Porque los vecinos, pescaderos, fruteros, comerciantes y demás habitantes del barrio de Noviciado que desde aquella noche de revolución, de confrontación y batalla victoriosa con parte de la misera del mundo tienen sus paredes decoradas con pintadas reivindicativas no les quedará otra que, no sé, darle status de país al Sahara, liberar a la saharaui, y dejar de practicar esa política internacional cobarde y tiquismiquis que practican.

Porque todas esas cosas las deciden entre la plebe y los tenderos, ¿no?

Porque si no, no sé, alguien debería explicarme qué coño pretenden esas pintadas, o tendré que dejar de pensar bien y tachar a quienes las hacen de vándalos estúpidos e inmaduros que con la excusa de arreglar el mundo lo que hacen es ensuciarlo.

8 comentarios:

  1. http://www.banksy.co.uk/outdoors/images/tableimages/ikea_punk.jpg

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  2. Perrillo, qué envidia, ojalá nos pintase Bansky las fachadas.

    Lansky, qué propio, entrar rimando con Bansky, ja ja. ¿Darme la razón? Hombre, es que pese a mis taras más o menos obvias soy un tipo muy sabio, para mi más o menos corta estatura.

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  3. Otra visión muy acertada del tema, de mi amiga mongologuera, la Merimoto: http://www.facebook.com/note.php?note_id=193970282668

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  4. ¿Eres bajito? Ah, bueno, pues entonces te tengo bastante menos respeto (¿le puedes indicar a tu verificador de palabras que no me haga escribir obsecenidades?

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  5. Aroa: ¡muchas dankes!

    Fleischman: me sale que no tengo acceso a ese link. ¿Es una metáfora sobre fronteras, eso?, ja ja.

    Lansky: cuidadito, que me puedo poner alzas.

    Y mi verificador es libre, como el viento, y un guarro, y también hay que quererlo como es.

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.