28.10.09

doc


Antes de que llegase Microsoft, es decir, en la Prehistoria, doc era gracias a las pelis yanquis una forma corta y cariñosa de llamar a los doctores, porque los yanquis son así, cariñosos y concisos, excepto cuando ponen nombre a sus farras militares, donde curiosamente son poetiquísimos, en fin, estoy empezando a desvariar y creo que ya ha quedado claro que con "doc" no quiero hacer pensar a nadie que voy a hacer un análisis sobre el formato clásico del Microsoft Word, líbreme Linus Torvald de la tontería. Aleluya, amén.

Tras la escalada de violencia enfermedadiana que sufrí ayer, tras los avisos estornudiles del lunes, hoy me he despertado diciendo ufff, con los ojos dos tallas más grandes que sus cuencas, la garganta como el asfalto de una carretera secundaria, el Madrid perdido 0-4 con el Alcorcón, la cabeza como un tablao flamenco y la nariz tan llena de mucosidades que para caminar debía apoyarla en el suelo y después arrastrarla. Tremenda lista apocalíptica, la de mis síntomas, en especial lo del Madrid. Así que en vez de ir a trabajar y a soportar a Que No mofándose de mí todo el maldito día me he quedado en casa quejándome, ay, ay, ay, viendo capítulos de Modern Family y yendo al médico de la mano de la Muchacha.

Es todo un hallazgo, para mí, la cosa esta de los médicos, porque con el desprecio a lo carnal que se nos presupone con acierto a todos los hartistas hiluminados yo siempre me he hecho mucho el tonto cuando a mi cuerpo le ha dado por renquear y dolerse y segregar cosas. Ah, no, disculpa, querido cuerpo, creo que está claro que el alma, bien sea una propiedad emergente emanada de la complejidad del entramado neuronal, bien sea un parásito extraterrestre, en realidad es otra cosa, y yo no soy eso que los espejos me reflejan con descaro, sino otra cosa cálida, pequeña, húmeda y genial, faltaría más, o menos. Así que ha sido todo muy sorprendente, en mi visita al médico.

¿Y cómo son las visitas al médico? Contarélo, por si alguien, como yo, no es ducho en estas cosas: el médico es un tipo que te mira dos veces, te pasa un estetoscopio por la espalda y luego hace un cuestionario, asumo que de los de Facebook, cuyas preguntas te hace a ti y respondes tú, que si de qué color son tus babas, que si cuántos litros de agua bebes al día. Como si alguien en su sano juicio los fuese a contar, o a seguir su sugerencia de beber el agua directamente de botellas de litro para facilitar la cuenta.

Y en fin, me ha recetado medicamentos varios que supongo que pasado mañana olvidaré tomar, y nos ha despachado con viento fresco, y cómo no, si ya estamos casi en noviembre.

Pero que conste que yo he salido maravillado. Tras tanto ver capítulos de House, todo eso de que esté todo tipificado, que el tipo se base en lo que vea en su pantallita del ordenador, que estemos ya a un paso de que directamente uno pueda seguir una aplicación desde su casa y hasta publicarlo en su perfil, me hace sentir terriblemente moderno.

¡Qué tiempos fascinantes estos!

Y pensando esto y pensando en que estoy pensando esto me dice una vocecita mía que sí, claro, por eso al volver a casa me ha dado por escuchar música de 1974. Claro, la modernidad. Pero por una vez tengo con qué darle en los morros a esa vocecita tocapelotas, porque a ver a cuénto de qué iba yo a poder escuchar ahora así, de repente, por capricho, una canción de 1974, si no fuese por la modernidad de marrás. ¡Touché!

Me lo apunto en mi marcador. Va así: David 17453 - David 17455. ¡Me estoy cogiendo ventaja!

4 comentarios:

  1. tengo un par de dudas que nunca te consulto:

    1. ¿Qué significa "de marrás"?

    2. ¿Qué quisiste decir con "una salva al aire" en el libro del excelentísimo Bremen?

    las anoto aquí y no te doy una voz porque pensaría, luego se lo pregunto y se me olvidaría (todosepega)...

    El médico, gracias a tu recetaje por una centésima de fiebre, va a salvar la industria farmaceútica, cosa que yo, personalmente, no le voy a reprochar.

    Beso enfeddddmito.

    ResponderEliminar
  2. Eres la única persona que conozco que necesita una guía para ir al médico, que lo sepas!

    Y entonces ¿nada de baja laboral de 14 días, no?

    Aaaanda, mejorate! (aisch, y un achuchon de esos que odias! xD)

    ResponderEliminar
  3. Mejórate, claro, pero no por eso dejes de oir música del 74, que esos fueron muy buenos años.

    ResponderEliminar
  4. Aroa: supongo que marrás será un término náutico, de amarras. Así que esperemos a dentro de dos meses, cuando el señor Fernando se pase por aquí a hacer la ronda, a ver con qué nos ilumina, cual faro en la niebla.

    Y lo de la salva al aire no fui yo, fue un difunto colectivo, el que escribió eso. Probablemente quisieran hacer una alusión a un tiroteo o algo así, sabiendo que los cuentos que seguían a la introducción carecían fatalmente de los tiroteos y las masacres que necesitaban a gritos.

    Y viva la industria farmacéutica.

    Vero, teniendo en cuenta que debido a tu carácter extrovertido debes conocer, contándome a mí, a cuatro personas, mujer, la estadística no es tan baja: soy el 25% :P

    ¡Y has perdido tu buzón de voz!

    Aunque tienes que coger la costumbre de responder al teléfono, por cierto, ejem.

    Miroslav, a la orden y gracias en lo de mejorarme, y a la orden en lo de la música setentera.

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.

Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.