10.7.09

saben lo que nos conviene

Hay muchas cosas que me tocan los cojones, la verdad, porque soy un gruñón y una cantidad increíble de cosas me vale para pasar un buen rato gruñendo y vociferando (no al nivel ni con la paciencia necesaria para convertirme en Javier Marías, recuerda). Pero si tuviera que hacer un ranking con las 10 cosas que más me molestan entre "los aficionados del Valencia" y "el fascismo", estaría la gente que sabe lo que le conviene a los demás.

El otro día estaba yo tan pancho tirado en mi sofá jugando al Need for Speed cuando sonó el teléfono, ya cerca de las diez de la noche. Uy, ¡quién será!, me pregunté yo. Y como el teléfono no se callaba y como era una forma bastante eficiente de resolver mi curiosidad, cuando estuve con el coche en una recta di al pause (si lo das en mitad de una curva luego, cuando lo quitas, puede pasar cualquier cosa. Es difícil abstraerse de los 300 km/h y luego volver tan pancho) y acudí al aparatito, diciendo "ya voy, ya voooy", y temiendo que dejase de sonar antes de que lo alcanzase. No lo hizo. Y en el indicador de llamadas ponía "número oculto". También me tocan las narices los números ocultos (van después del fascismo en mi ranking hipotético). Y descolgué y resultó ser una operadora de mi compañía de internet. Como tengo por costumbre pagarles siempre con una semana o dos de retraso por eso de la pereza y por el que no se vayan a creer que soy un tipo fácil, yo pensé que querría hablar de mi factura, pero no: para eso no te llaman, para eso te mandan correos y te fríen a mensajes. La señora quería que cambiase de compañía telefónica y me fuese con ellos también en ese negocio. Yo la dejé hablar, porque soy educado con los desconocidos (al menos con algunos, por teléfono, cuando me pillan despistado). Me dijo que si cambiaba de compañía telefónica me ahorraría 100 euros al año, lo que por lo visto es un dineral, aunque echando cuentas sean menos de dos cañas por semana, que es lo que yo, en mi economía medible en cervezas, traduciría como errores de redondeo, y completó el discurso diciendo que entonces si me parecía pasábamos a unas preguntas de comprobación de rutina, y procedíamos al cambio.

-Porque evidentemente va usted a cambiarse, porque es lo razonable -dijo.

Yo tardé un parpadeo en prorrogar la ignición del asombro y de la reflexión, porque no era el momento, que esta gente se mueve muy rápida, y otro parpadeo más en, por fin, interrumpirla. Le dije que en realidad y por estúpido que me hiciese parecer, no estaba interesado en la oferta, porque en un par de meses, por razones laborales, me iré del país, cuatro meses a Estados Unidos, seis a Japón y otros seis a Dubai, y que para entonces pensaba incluso hasta la herejía de darme de baja del servicio de internet, cosa que esperaba me perdonase porque, en fin, sería lo razonable, y que total, para dos meses pues no iba a andar haciendo el circo de traspasos y tal.

La mujer dijo ah, vale y colgó.

Y yo me volví al sofá y antes de volver a mi coche a todo gas paralizado en su recta diáfana me dediqué, ya sí, a pensar que qué puta manía que tiene la gente de intentar vendernos decisiones que evidentemente les benefician a ellos más que a nadie son por nuestro bien, y que nos las pueden plantear cualquier día a cualquier hora. Invertí tres segundos en la meditación. Luego pensé que me estoy quedando sin excusas que darles, y que quizá la próxima vez ya me vea obligado a la mala educación y a responder, según se identifiquen, con un simple y eufórico "vayase usted a la mierda". Y quité el pause, y seguí corriendo, y me empotré con un camión, pero no importa, porque el Need for Speed no es real. Ni falta que le hace.

5 comentarios:

  1. ...Ahí va otra: el otro día estaba yo en el metro de Plaza de España, trasbordando más bien, yendo hacia la línea 3...
    ...Había un pelanas de Médicos del Mundo (mis dos ex-compañeros de piso trabajaban en Médicos del Mundo, y me contaban miserias inenarrables, facturas de cenas de directivos que había que pasar como facturas de gastos, por decir lo más light), y llega el pollo y me dice "¿Un minuto solidario?"...
    ...Sonreí porque soy amable y porque me hizo gracia (además de darme pena) que alguien me aborde pidiéndome "un minuto solidario", y le dije que "no, gracias"...
    ..."Qué pasa, ¿estás tan ocupado que no tienes ni un minuto para la solidaridad?" me espetó...
    ...El tren entraba ya en la estación, pero me había tocado los huevos...
    ..."No, querido. En realidad no tengo nada que hacer, pero tengo por costumbre no pararme a hablar con tipos que me abordan preguntándome si tengo un minuto solidario, si estudio o trabajo, etcétera, etcétera, etcétera"...
    ...En fin, quería decírselo a alguien...

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  2. llevo una racha bastante protestona, me toma las cosas muy a la tremenda y la más perjudicada claramente soy yo, ayer cuando iba con mis compañeras a desayunar una me dijo algo que hizo que saltase, y cuando salgo me dice: "no debes de tomarte las cosas así", como que no debo?, yo me tomo las cosas como bien puedo, y podía haber esperado a q se me pasara el cabreo para evitar q me encendiera más (nota: ella es psicóloga, más bien licenciada en psicología, la diferencia es grande).
    Y lo de los números ocultos: que los maten con tomate!

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  3. ¡Oh, qué bonito! Un minuto solidario. Y después nos salvamos para siempre.
    (Por cierto, Médicos del Mundo es la versión de derechas, nada que ver con Medicos sin Fronteras, te lo aseguro).

    Y ahora tú David: "Como se me quemen las patatas los demando. Hay que ser psicópata para llamar a mi casa a estas horas", La hora que sea, no importa, cada uno fríe patatas cuando quiere.

    La próxima que me llamen les diré lo de "Váyase a la mierda, de mi parte y de la de mi amigo David". Te autorizo a nombrarme cuando te llamen.

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  4. Genial hasta tal extremo que he pensado hasta en jugar al need for speed y mira que no me gusta :-P

    Fíjate que lo de llamarte e intentarte convencer para que cambies de cualquier cosa lo he visto, pero lo de decirte que te vas a cambiar sí o sí, porque es lo lógico, es nuevo. Quizá una comercial desesperadita de la vida por cumplir el cupo de ventas (porque curiosamente, a mí me llaman 'comercialas' y a mi mujer 'comerciales' :-))

    yo he tenido un par de experiencias con gente de ONG's, me pasa lo mismo; de natural educado, escucho y hasta pregunto, antes de comentar que ya colaboro con una ONG y ya tengo bastante :-)

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.