17.7.08

nocturno

(...) “o como Maximiliano de Habsburgo, al que, esperando ser fusilado, otro condenado a muerte le preguntó: «¿Es ésa la señal para que nos ejecuten?» Y el respondió: «No lo sé, es mi primera vez».”

(Ruidoperro, en su blog)

 

–Pues estábamos el sábado por la tarde en el Batán...

–¿En Batán? ¿Y qué hacíais ahí?

–No, en El Batán, es un parque del pueblo donde de pequeños íbamos a emborracharnos y, algunas noches, a comer sandías.

–Aaah.

–Fuimos allí porque David y la Bodorrios querían que les hiciese unas fotos de prueba, por la luz y tal, para cuando se casen, y cuando terminamos nos sentamos a una mesita de piedra de las que hay por allí. Y Emilio se sentó frente a la Bodorrios y se puso a explicarle algo muy detalladamente y con mucha pasión. Ella le escuchaba atenta, y mientras David(*), frente a mí intentaba tirar hacia arriba un cigarro y cogerlo con la boca, al vuelo. Y yo mientras jugueteaba con la cámara. No estés celosa, mujer, que es una cámara.

–Ráscame aquí. Aaah. Sigue.

–Y pasó un rato, y cuando volví a levantar la cabeza la Bodorrios le estaba explicando algo a Emilio muy concienzudamente y él la escuchaba atento, y el David seguía con sus intentos hasta que de pronto, plaf, enganchó el cigarro con la boca.

–¡Uooo!

–Sí, ¡uooo!, pero claro, miró a sus lados, a Emilio y a la Bodorrios, a ver si lo habían visto, pero ellos ni se habían dado cuenta, y yo le veía la cara de “¡lo que acabo de hacer, tenéis que haberlo visto!”, y por fin me miró a mí, con el cigarro en la boca y los ojos abiertos de susto, y yo, en silencio, asentí, y él, en silencio, puso los ojos en blanco y suspiró aliviado, porque una cosa así, sin testigos, es como si no hubiese ocurrido. No sé, me hizo mucha gracia la cara de relajación que se le puso, porque alguien había visto la, no sé, digamos que la proeza.

–Y a eso os dedicáis los sábados.

–A eso, a tomar cañas y comer pinchos, y a humillar a nuestras visitantes dándoles palizas al futbolín, básicamente.

–Eso tendrás que demostrármelo, pequeño.

–Estoy pensando que debería contar eso en el blog. Cómo el David buscaba un testigo, pero no fama pública, porque le bastó con que yo me diese cuenta. Me pareció algo muy suyo, y muy bonito, de alguna manera.

–Pues cuéntalo.

–Es que me da cosa, porque no sales tú, y luego la gente me lee sin interés cuando tú no sales.

–Pero yo si salgo.

–¿Dónde?

–Bueno, me estás contando la historia.

–Pero no sales en ella.

Esta es la historia.

–Hmmm, visto así...

–Soy un personaje de tu blog. Como tú.

–¿Yo? Yo soy el autor.

–No, tu eres un personaje. Tú para hablar, “¡bli bli bli bli!”, usas tu boca, pero el autor usa las manos y la cabeza.

–¿Me estás diciendo que hablo sin pensar?

–Nooo...

–...porque a veces sí, pero oye, otras yo creo que no, ¿eh?...

–Que nooo...

–...o sí... joder, siempre me hacen un lío las frases con negaciones...

–Ráscame aquí. Izquierda. Izquierda. Izquierda. Arriba. Un poquito a la derecha.

–¿Aquí?

–Aaah.

–O sea que yo no soy el autor.

–No. El autor duerme debajo de tu cama, y te ha convertido en un personaje. Y David, las cosas como son: el narrador te trata fatal.

–...

–...

–¿Sabes?, deberíamos grabar nuestras conversaciones, luego siempre las olvido. Es una pena, podría escribir esto. Sales tú.

 

_______________

(* No confundir ni con el autor de este blog, ni con el personajillo habitual al que yo, el autor, desprecio y humillo, por mucho que compartan nombre. Hay varios Davides en el mundo)

3 comentarios:

  1. ¿Por qué nadie ha dicho nada?
    ¡¡A mí me encanta!!

    Me recuerda a varias conversaciones con amigos que interrumpo con un "debería contar esto en el blog" en alto, como el tuyo, y termino con ojalá mañana no se me olvide todo en bajito.

    Creo que por eso a veces me pongo a contarlo a las tres de la mañana. Y luego me arrepiento y luego lo que tú dices que hace Google Reader. Que no sé yo.

    Vivan esos rescates de la vida cotidiana.

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  2. llevo varios días entrando y saliendo de esta cama, pensando qué decir sobre este bonito ejercicio de metaliteratura (¿irá junto o separado?), y la comprensible indignación de Lui ha sido la espoleta que necesitaba. A mí también me ha encantado, buscaba algo distinto para decir, o mejor: decir lo mismo con otras palabras, pero para qué. A mí también me ha encantado, y es un honor aparecer en él. Un abrazo.

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  3. Lui, nadie había dicho nada porque no le dio por ahí, supongo: la respuesta no es obligatoria, ni se pasa lista, ni se hacen exámenes aquí.

    ¡ T O D A V Í A !

    Temblad, ja ja.

    Gracias. Sueño con el día en el que después de cada conversación Blogger incluirá un botón que aparecerá en el aire, plop, para poder subirla al blog tal cual. Llegará, llegará.

    Ruidoperro, hombre, no indignarse por esto, mira el Papa de gira y los hombrecillos de Guantánamo y todo eso, la indignación no tiene cabida en esta cama mía por los post its de la gente, o por su ausencia.

    En cualquier caso la vanidad es la vanidad y gracias a ambos dos, ji ji.

    Y tiembla tú también. Te leo. Pero aún no respondo, no sé muy bien por qué. Ah, sí, por falta de tiempo. Y timidez.

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.