19.4.06

Primer aviso

Vale, me doy a mí mismo el primer silbotazo de aviso: Mucho decir que nada de victimismos ni de lloriqueos existenciales en el subtítulo de la página, y últimamente no me dedico a otra cosa. Y lo siento, perdóname, pero ya sabes que quien más quien menos todos tenemos una versión pequeñaja y de andar por casa de un transtorno bipolar, y la vida es como el mus, y no siempre se puede jugar sin cartas. Y si llevas doce rondas viendo los reyes cuando los demás levantan las cartas, sin juego, sin pares (lo más terrible) y sin ni siquiera una chica de paso, digo en paso, pues al final uno termina contribuyendo como puede contra la sequía con su pequeño afluente salado naciéndole del lagrimal.

Que no, que es coña, que sabes que yo no lloro. Soy un machote, y me crié antes de toda esta palabrería sentimental, que si llorar está bien, que si hay que afrontar los sentimientos, que si la metrosexualidad y demás. Ja, afrontar los sentimientos. Eso quien se atreva, yo prefiero correr, diga lo que diga Juan de los que corren. Y yo corriendo soy muy bueno, cuando correr no es un deporte (en ese sentido me remito a lo que dije por ahí abajo) sino un acto de autoconservación, cuando en vez del verbo correr uno tiene que usar el verbo huir (fallo mío).

Pues eso. No lloro. A veces se me mete polvo en los ojos, por estar mirando cosas que implican luces muy intensas, o polvo y viento, te puedes imaginar, y a veces veo Amelie o Big Fish y me da por soltar alguna lagrimita terapéutica, pero lo que es llorar llorar, ponerse uno a pensar en su vida y abrir la garganta para convertirla en alarma antiaérea, y emitir chorros por los ojos, y romperse las uñas de arañar pavimentos, paredes y recuerdos sanguinolentos pues no, la verdad, no. Y tengo que repetirme, pero esto es lo que escribía anteayer, esa maquinaria que se programó para que mis genes floreciesen y los tigres de dientes de sable muriesen, en lo que a mí respecta, de inanición (y que ahora que lo pienso sigue funcionando en lo que a huir se refiere) termina encontrando una ventana con un sol clavado, una persiana rota, otro tornillo abandonado (la colección va viento en popa, de aquí a nada lleno un tarro), un par de ojos verdes, una sonrisa, cualquier cosa, todas, nada, qué más da, es todo mirar y sentirse vivo y ¿pero qué puta terapia es esta? Empiezo disculpándome por empezar a hacerle gestos conciliadores al victimismo y termino proclamando lo bonita que es la vida si una mañana uno tropieza con dos ojos verdes en un andén de tren.

Otra cosa no, pero extremista… bueno, qué te voy a contar que no sepas.

11 comentarios:

  1. A mí tampoco me sale bien lo de llorar, igual que eructar. No puedo hacerlo porque sí. Pero soy de los de 'procesiones internas', aún cuando detesto el concepto del sufrimiento que el cristianismo tanto ama.
    A tí lo que te pasa es que necesitas 3 en 1 más a menudo. Guapa.

    Shine on you crazy diamond

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  2. Yo es que eructar ni sé, hasta el punto de pensar que soy un lisiado o que me perdí alguna clase importante en el cole.

    Del legado cristiano no me hables, que me enciendo (click).

    ¡Y el 3 en 1 ese espero que sea una marca de güisqui!

    Myyy preciousssss! (lo digo por el whisky)

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  3. Vaya machotes que no saben eructar... endeluego es como para llevaros a un banquete musulman, me dejariais a la altura del betún.

    Vale, ciertamente es más difícil confundir el whisky con el agua que la ginebra. Tendré que confiar en tu palabra de caballero de que no te ocurrió esto en S.S.

    LegadocristianoLegadocristiano
    LegadocristianoLegadocristiano
    LegadocristianoLegadocristiano
    Juajuajuajuajuajaaaa

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  4. Ya quedaría fatal yo solito, seguro que pedía algún choricillo frito, o unas tapitas de jamón, y todo regado con algún vinito pecaminoso...

    Por lo demás, es usted una petiforra provocadora. De gracias que no exista el ateísmo integrista (em, aparte de mí, quiero decir).

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  5. Aún me mantengo en la teoría. Correr es de cobardes... Pero lo que si admito es dar una cantidad indefinida de pasos para atrás. Eso si, puño en alto, amenazante y soltando una retahíla de improperios. Vamos, huir dando la cara.

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  6. Me quitas un peso de encima. Sobre todo al no especificar la velocidad con la que dar esos pasos, ji ji.

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  7. Joder juanito, así me gusta, demostrando que casi no tienes orgullo ("yo no huyo, sólo ando marcha atras refunfuñando" :P ole mi niño!!)
    Pues llorar es sanisimo, te quedas la mar de bien y relajado (en serio, te lo digo como llorona experta) , igual de sano que eructar... asi que yo que tu empezaba a practicar(eso si empieza por donde veas, eh? ;P)

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  8. ...Hm... algo que te quedas la mar de bien... y que te deja relajado...

    ¿Seguimos hablando de llorar?

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  9. A mi me parece que el hecho de llorar está sobrevalorado como expresión de un sentimiento. Mucho más interesante es una sonrisa (siempre que no sea forzada o falsa, o debida a un tembleque nervioso durante una sesión de cirugía maxilofacial).
    Yo, si fuera tú, y te lo digo desde el cariño, no lloraría al ver Amelie o Big Fish, sino al apagar la tele. Justo cuando la pantalla se oscurece y refleja ese grotesco collage de trozos de carne y pelo que llamas cara.
    Un abrazo chimo!

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  10. Justo cuando la pantalla se oscurece y refleja ese grotesco collage de trozos de carne y pelo que llamas cara.
    Un abrazo chimo!


    Si alguien algún día me pide la definición de arte, le pondré este retazo de berborrea.

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  11. Me despierta tanto amor que siento el impulso de correr al sur y anegar Málaga con mi esperma :*

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Hola, me llamo David, tengo un blog, me gusta la música que no le gusta a nadie y las películas de Clint Eastwood, aborrezco las fotos de anocheceres y cada vez más libros. Escribo bobadas, sin pensarlas mucho, y cuentos del oeste que, que no cunda el pánico, no cuelgo aquí.